La falta de rigor en las valoraciones médicas de bajas laborales.

En demasiadas ocasiones, los servicios de prevención y las mutuas colaboradoras con la Seguridad Social emiten informes con deficiencias graves, ya sean altas médicas prematuras, valoraciones sin exploración física adecuada o incluso sin entrevistar a la persona trabajadora. Esta falta de atención puede traducirse en una desprotección evidente, sobre todo cuando hablamos de dolencias relacionadas con el trabajo o agravadas por él.
Es importante recordar que la legislación reconoce el origen profesional no solo en los casos de accidente puntual, sino también cuando el trabajo actúa como agravante o acelerante de enfermedades preexistentes, incluso si estas son degenerativas.
Estamos viendo cómo se ignora el impacto del entorno laboral en la salud de las personas. Algunas mutuas o servicios de prevención no valoran adecuadamente cómo las condiciones de trabajo pueden empeorar una patología, y en algunos casos ni siquiera se escucha a quien sufre la dolencia antes de emitir un diagnóstico.
Desde la representación sindical queremos dejarlo claro:
“Un reconocimiento riguroso y objetivo del origen laboral de una patología es clave para garantizar los derechos de quien la sufre.”
Cuando se clasifica erróneamente una contingencia como común, en lugar de profesional, se recortan derechos, se pierden prestaciones, se limita el acceso a seguimiento especializado y se obstaculiza la posibilidad de adaptar el puesto de trabajo, lo que pone en riesgo la recuperación y la estabilidad laboral de la persona.
También denunciamos la falta de participación de la representación sindical en algunos procesos de reincorporación o reubicación, lo que supone una vulneración de los derechos recogidos en la normativa sobre prevención de riesgos laborales.
Por todo ello, desde la organización sindical exigimos transparencia, rigor clínico e imparcialidad en las valoraciones médicas, garantizando el respeto a los derechos laborales y a la salud de todas las personas trabajadoras que se ven afectadas.
Cuando está en juego la salud, no hay excusas que valgan.